El colegio aparece
como un espacio de socialización de género tan significativo como la familia,
ubicándose en la infancia como uno de los primeros y quizás el más importante
espacio público en el que comienza a ponerse en juego la identidad.
En el colegio las
jerarquías de género se ponen en juego de forma permanente por medio de la
interacción con los pares, a través de las cuales van siendo reproducidas y
mantenidas, pudiendo leerse además en cada una de las actividades que en él se
desarrollan, un imaginario en el que la ejecución de algunas actividades se
encuentran permitidas sólo para uno de los dos géneros.
Parte de la tarea
del colegio consiste en proveer de las herramientas que posibiliten a los
sujetos que participan de él insertarse de manera adaptativa con respecto a las
exigencias del medio, dando a conocer aquello que está permitido y prohibido socialmente, función en
la que los compañeros participan reforzando o castigando, en este último caso generalmente por medio de la burla, los comportamientos que
no se ajustan a lo esperado. Es así como en este espacio se plasman las
discriminaciones y los cuestionamientos que no pueden ser sostenidos por estos
sujetos.
En su permanencia
en el colegio, Daniela no reconoce manifestaciones abiertamente agresivas hacia
ella, así como tampoco acciones que para ella se convirtieran en
discriminatorias. Refiere haber asumido en el colegio un rol de liderazgo,
situación que le permitía estar a la cabeza de los grupos, siendo ella quien
determinaba quien participaba de éstos y de las diversas actividades que organizaban.
“Ni una cosa, porque era todo normal, porque era yo la que hacía…
el grupo más feo y el grupo más lindo igual estaban juntos. Porque yo no era de
esas personas “o no soy más feo por eso no podí estar con nosotros”, porque
prácticamente todos los cursos que yo estuve era la que llevaba la patota, el tema cachai, así como…y hacia el tema mañana hay fiesta
vamos pa’ allá, mañana vamos a tomar vamos pa’
allá, yo era casi la, la todo en
el colegio, la presidenta y todo el cuento y vámonos pa’ allá y hacíamos todas
las cosas poní la lista en el libro quien venía venimos todo y dejaba el libro,
pero así como yo la que armaba el tema y todos me seguían. Y si no, pucha, el
que no podía ir ya le pagábamos el pasaje entre todos pero era que igual no me gustaba
que nadie quedara abajo de la micro por decir. Pero no, por eso tampoco me
discriminaban, al contrario, era…como que más”
“Todavía hasta el día de hoy, todavía no entiendo el porqué, no
sé. Todavía no entiendo porque aunque todos todavía me dicen eh… igual
independiente que sea bonito y todo, pero fue así como que era distinta a los demás.”
Daniela significa
la diferencia respecto de sus compañeros como atracción, algo que para ella no resulta claro, pero que generaba
una especie de encanto en los otros, sobre todo en los hombres. Con las mujeres
en tanto la relación aparece más bien ligada a la competencia. Es dentro de
este último grupo con el que ella se identifica, constituyendo una compañera
más del grupo de las mujeres. La pertenencia a este grupo se encuentra dada por
lo que ella señala como una forma de pensar, como mina, un comportamiento
más cercano al de las mujeres, en donde destacan características como el
cuidado, limpieza y orden. Junto a ello alude a cierto imaginario colectivo que
signaba la realización de actividades, como el baile, como propias de las
mujeres, y que por tanto aquel que las practicaba resultaba siendo colita.
“Mixto, siempre mixto. Pero
al final, en cada curso siempre habían tres mujeres no más, y conmigo era como que
la 4, yo pa’ mí era la 4, pero de las 3
nadie la pescaba y a mí yo estaba allá y ahí estaban todos y era como que yo
distraía todo, cachai porque independiente de cómo me vestía, o los cuadernos,
independiente de los útiles que yo llevaba era cosa como que, no sé.”
“Es que igual pensaba como mina po´h cachai, porque eh…. A ver el
tema de que…. el tema de los bailes, el tema de ser muy ordenada, muy limpia y
siempre las minas van a ser ordenadas cachai.”
“Exacto. Ser distinta en el tema de bailar, en el tema de ser
ordenada en el curso, de los cuadernos, que por decir no tenían que ir así como
los hombres, lo… bueno siempre hay cachao’
que siempre los hombres llevan los cuadernos así como sean, yo no.
Tenían que tener la buena letra, el cuaderno subrayado con ciertos colores y era así como muy cachai…era distinto. En
eso no más yo me sentía que me podía ir pa’ allá (tiene relación con un gesto
realizado durante la entrevista que hace alusión al grupo de las mujeres), pero
en el tema de que jugar a la pelota el tema de no tanto juego de hombre no
estaba mucho ahí, estaba solamente haciendo barra no estaba así como aportando
o ayudando.”
“De conversar y dando
cachai, porque igual el que, haber…. en el tema de la sala por decir, yo me
sentaba siempre atrás y el profesor siempre me tenía que sentar adelante,
porque atrás yo era la atracción.”
“No, yo solo como Ricardo.
Porque igual así como que Ricardo acá, Ricardo acá que tenía que estar en todas
nada más. Aunque nunca tampoco…igual a veces yo pienso de que cuando uno es florerito de mesa, es porque
dicen que va a salir cola, pero no era eso cachai, porque esas son las palabras
que ellos usan, en esos tiempos no era porque yo estaba en baile, en las
actividades del colegio, el aseo de la casa, en los aseos de mis amigos era
todo como así como…”
Aún no apareciendo
en la relato de Daniela el colegio como algo amenazante, hay un temprano
abandono del éste, el cual respondería a problemas económicos en su familia que
la impulsaron a comenzar a trabajar. No obstante lo anterior, es posible ver en
ello además una búsqueda de independencia que le posibilite experimentar de manera más libre sus
vivencias.
“Y yo vi ese tema dije yo puta, y más que repetí el curso de…el
segundo medio dije yo puta, y ellos me
decían “no, tení que seguir y seguir” aunque, porque igual era tanto el tema
que tenía en la cabeza que dije igual yo no voy a poder seguir estudiando, el
tema en la cabeza económico, no me gustaba el tema económico, eh independiente
de que quería ser, porque a las finales de gay o como traves igual iba a pasarlo bien. El tema era
económico y el tema de casa. Lo que pasa es que en mi casa vi tanto, vi que no
había ningún mueble, vi que no había nada, vi que no, no, no quería ver
más ese tema, vi que mi papá no me daba
ni uno cachai, ni siquiera pa’ comprarme
una polera y ni menos los estudios yo dije no po´h, si repetí y ellos quieren
que estudie yo dije no, yo les dije no, no voy a estudiar, gracias por todo lo
que ustedes me dieron pero yo voy a trabajar, y yo hacía eso, les daba, yo
trabajaba y el sueldo se los pasaba a ellos cachai aunque…”pero tení que
estudiar con esta plata”, no, yo no quiero estudiar, quiero dejárselas a
ustedes y ustedes harán… les llevaba la mercadería les pasaba la plata, porque
yo en esa casa yo comía, en mi casa solamente
dormía nada más, yo en mi casa no daba ni un peso. Les pasaba la plata
cachai y ellos me decían, “no es que tení que estudiar, estudiar “y ya me
tenían tanto que les dije ya voy a estudiar, voy a estudiar en la noche.
Después el turno del trabajo me lo alargaron tanto también que empecé a ganar
un poco más, porque el jefe también tenía tanta confianza en mí que tuve que
llegar a las 6 de la mañana y salir a las 10 de la noche porque era confianza y
era un poco más de plata y yo veía que igual tenía…que era pucha cargo y cuando
tú vei que tú jefe o la persona con la que tú estái trabajando confía en ti
pucha yo dije voy a trabajar entonces y si me va a servir, pero tení que
estudiar entonces, hasta el jefe me decía tení que estudiar. Ya voy a estudiar
y terminaba el turno a las 9 de la noche y a las 10 llegaba al tema del colegio
después dije no, ya no doy más pa’ estudiar, menos pa’ trabajar y estudiar
porque yo llegaba a las 3 de la mañana del colegio porque no vivía na’ cerca,
el colegio no era na’ cerca donde estudiaba, el tema de locomoción, y todo ese
cuento preferí no dejar….después dije yo no voy a estudiar más… y si voy a
trabajar y darle todo lo que a ellos me dieron y esforzarme en trabajar.”
“De los 14 años. Igual independiente yo estaba después trabajando,
ya me desligué del tema de la familia, de los amigos, yo dije ¿qué me está
pasando?, tengo que cambiar.”
“Exacto. Nunca, nunca, pucha nunca independiente con mi papá no
más me decía, pero cachai igual así como
que no… hasta cierta edad yo dije el me va a dejar de comer no más, me va a
dar…me va a dejar de dar de comer nada
más hasta cierta edad, y que fueron hasta
los 14 años, menos yo cacho.”
“No, ahí estaba estudiando
de noche también, hacía nocturno también, y…… pero igual así como me costó (…)”
“Mi papá dijo vas a tener que ver el tema de los estudios y yo le
dije cómo, si tú nunca me has pagado a mí el tema de los estudios, y vi que
después, cuando yo vi que tenía que tener plata o seguir estudiando y no ser más parte abusando de las personas
que me estaban pagando”
En el colegio se generan los primeros contactos
homosexuales, frente a los cuales se sitúa en un rol más bien pasivo, el cual
marcará la dinámica que se dará en sus futuras relaciones sexuales y de
pareja. Ella será protegida por los
hombres, sus compañeros, y por ella se generaban disputas entre éstos,
eligiendo al macho más fuerte para estar con ella.
“(…) conocí a mi pareja ahí, cuando una vez mi compañero de casino y después
con los otros chicos de ahí con mi pareja que estuve nueve años, se pusieron a
pelaer por mí (…)”
“Los dos roles. Siempre los dos roles, ninguno así como…y hasta el
día de hoy, siempre juego el masculino y el femenino, igual el activo y pasivo
por decir, pero, me gustaba jugar más al tema de pasivo, así como ser la loca
más loca y todo el cuento (…)”
“Interés mío de por decir yo tengo que ser la mujer cachai, así
como yo tengo que ser la mujer, no él que sea la mujer, siendo que yo a él lo
veo como un hombre (…) y cuando a veces te decía yo me doy vuelta igual te
pasaba así como que onda cachai (…)”
Durante
la etapa escolar mantiene una relación con una compañera, que da cuenta de lo
complejo que resultaba para ella no responder a las expectativas del medio, por
cuanto reconoce que era sólo por aparentar.
“Siempre. Gracias a Dios
siempre. Sabí que nunca pase esa etapa como de que “ay por maricón te voy a
pegar”. No, al contrario. El que me tocaba a mí se tenía que meter primero con
el otro. Aunque igual yo no quería que el otro se metiera porque el problema
era mío con él cachai, pero el chico que….a mí nadie me tenía que tocar por
decir. El que me tocaba tenía que vérselas con los demás. Era por decir la
atracción del tema de amigos, no sé pero
era …yo única cachai, nunca yo he dicho es como que uno lo quiera hacer sentir,
¡ay porque yo soy la mujer ustedes no me tienen que tocar!. Gracias a
Dios nunca pensé o nunca pensaron eso tampoco mis amigos y mis entre
comillas cachai el tema sexo también
estaban como que “tú soy tú y nadie más te tiene que tocar” y por decir yo en
la básica y en la media igual tuvieron peleas en el tema de que “no po´h si yo
me metí con ella o con él vos no tení porque meterte con él”, así como cachai, “es
mío”, era una cosa que yo tampoco puedo
creer.”
“(…) pero de los amigos así como, nunca pasó nada más que tocarnos
no más cachai. Pero esa esos toqueteos que eran igual así como…. en la mente, o
en no sé donde, pero quedan igual así
como…. me hubiese gustado que hubiese pasado algo más, pero él nunca pensó así
como… porque al final siendo sincera en mi cama igual pasaron hartos chicos
pero no así como estar tocándose, “ay ya, ya vámonos a mi casa hacemos las
tareas” porque yo esa era la idea mía, de llevarlos a mi casa y hacer las
tareas, de estudiar y todo ese cuento, pasarlo así como entretenido, pero nada
más (…)”
“Pero igual lo pasaba bien, en el sentido de que estar con la
chica esta que te decía duramos como 5 años, no po´h, si po´h, de sexto como
hasta primero medio. Un día yo le dije que va a ser de mí y de ti cachai porque
al final ya cuando salgamos de octavo, ya no nos vamos a ver, pero igual
después llegamos al mismo colegio en primero medio, después seguimos
buscándonos de nuevo, pero era yo para
mí era yo parentar que yo estaba con una mina, al final hoy en día después
igual sigue buscando.”
Daniela señala que
en el colegio estaba en todas,
participaba tanto de las actividades
que estaban pensadas para los hombres, por ejemplo jugar a la pelota, como
aquellas destinadas a las mujeres, bailar. Ella no se excluía de ninguno de los
grupos, así como tampoco lo hacían sus compañeros.
“(risas) Exacto. Eh…independiente de que me decían “no vo’ no,
porque soy maricón tal por cual”, no.
Nunca me decían eso, al contrario cachai, me decían no si él,
él bueno, mi nombre es Ricardo
cachai, no si el Richi va a estar con nosotros aunque no toque la pelota, pero
va a estar con nosotros igual, bueno al final porque igual jugaba a la pelota, ni tocaba la pelota cachai, yo
dije me pongo al arco aunque sea pero…pero era, lo pasaba igual como divertido,
jugaba y nunca pescaba la pelota ni la tocaba cachai, pero cuando me llamaban…”
Desde sus
profesores recuerda una relación de validación y respeto y un reconocimiento de
su diferencia, de un proceso que era vivido de manera distinta a sus pares y
que hoy se grafica en la
Daniela.
“De recordarme así muy poco pero nunca me lo dijeron “vos no podí
hacerlo porque soy maricón”. No, al
contrario, pucha me decían “lo que salga, salga no más porque si a ti te gusta,
bienvenido sea no más”, pero no porque
vai a bailar vas a ser un maricón. Pero hasta el día de hoy por decir, los
profesores que yo de la básica que igual en una de las ocasiones igual lo habrán
dicho y que ahora me ven, puta igual como que ahora sí están contentos,
porque igual así como que independiente
de que haya estado en todo en el colegio, me dicen “me debo imaginar que ahora
tú estai en todas”, si po´h, así como tú me ves estoy en todas, estoy luchando
por mis compañeras, estoy luchando por algo que yo quiero y por la
discriminación, así como “me alegro, porque es a lo mejor algo que tú buscaste
y trataste de conseguir”, no porque pucha el maricón y vai a ser aquí, no al
contrario(…)”
“Claro, esas cosas, y por
decir y el que bailaba era el más maricón por decir, pero yo no po´h, yo era la
líder también del baile, el profesor si
decía “Ricardo mañana va a estar a cargo
porque mañana no puedo venir yo”, el profe decía eso, “ya y ustedes
hacen esto y esto” cachai, era así como que hasta el profe tenía harta
confianza en la persona y en mí siempre
hubo eso de que hasta el profe, hasta el profe confía, nunca paso eso de que
porque es hombre, no, al contrario, siempre hubo confianza en el tema del
baile, eh de la banda pero estaba en
todas, en todas, en todas.”
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