martes, 4 de junio de 2013

4.3 Colegio


El colegio aparece como un espacio de socialización de género tan significativo como la familia, ubicándose en la infancia como uno de los primeros y quizás el más importante espacio público en el que comienza a ponerse en juego la identidad.
En el colegio las jerarquías de género se ponen en juego de forma permanente por medio de la interacción con los pares, a través de las cuales van siendo reproducidas y mantenidas, pudiendo leerse además en cada una de las actividades que en él se desarrollan, un imaginario en el que la ejecución de algunas actividades se encuentran permitidas sólo para uno de los dos géneros.
Parte de la tarea del colegio consiste en proveer de las herramientas que posibiliten a los sujetos que participan de él insertarse de manera adaptativa con respecto a las exigencias del medio, dando a conocer aquello que está  permitido y prohibido socialmente, función en la que los compañeros participan reforzando o castigando, en este último caso generalmente  por medio de la burla, los comportamientos que no se ajustan a lo esperado. Es así como en este espacio se plasman las discriminaciones y los cuestionamientos que no pueden ser sostenidos por estos sujetos.
En su permanencia en el colegio, Daniela no reconoce manifestaciones abiertamente agresivas hacia ella, así como tampoco acciones que para ella se convirtieran en discriminatorias. Refiere haber asumido en el colegio un rol de liderazgo, situación que le permitía estar a la cabeza de los grupos, siendo ella quien determinaba quien participaba de éstos y de las diversas actividades que organizaban.
“Ni una cosa, porque era todo normal, porque era yo la que hacía… el grupo más feo y el grupo más lindo igual estaban juntos. Porque yo no era de esas personas “o no soy más feo por eso no podí estar con nosotros”, porque prácticamente todos los cursos que yo estuve era la que llevaba la patota,  el tema cachai,  así como…y hacia el tema mañana hay fiesta vamos pa’ allá, mañana vamos a tomar vamos pa’  allá, yo era casi la, la  todo en el colegio, la presidenta y todo el cuento y vámonos pa’ allá y hacíamos todas las cosas poní la lista en el libro quien venía venimos todo y dejaba el libro, pero así como yo la que armaba el tema y todos me seguían. Y si no, pucha, el que no podía ir ya le pagábamos el pasaje entre todos pero era que igual no me gustaba que nadie quedara abajo de la micro por decir. Pero no, por eso tampoco me discriminaban, al contrario, era…como que más”
“Todavía hasta el día de hoy, todavía no entiendo el porqué, no sé. Todavía no entiendo porque aunque todos todavía me dicen eh… igual independiente que sea bonito y todo, pero fue así como que era  distinta a los demás.”
Daniela significa la diferencia respecto de sus compañeros como atracción, algo que para ella no resulta claro, pero que generaba una especie de encanto en los otros, sobre todo en los hombres. Con las mujeres en tanto la relación aparece más bien ligada a la competencia. Es dentro de este último grupo con el que ella se identifica, constituyendo una compañera más del grupo de las mujeres. La pertenencia a este grupo se encuentra dada por lo que ella señala como una forma de pensar, como mina,  un comportamiento más cercano al de las mujeres, en donde destacan características como el cuidado, limpieza y orden. Junto a ello alude a cierto imaginario colectivo que signaba la realización de actividades, como el baile, como propias de las mujeres, y que por tanto aquel que las practicaba resultaba siendo colita.
 “Mixto, siempre mixto. Pero al final, en cada curso siempre habían tres mujeres no más, y conmigo era como que la 4, yo pa’  mí era la 4, pero de las 3 nadie la pescaba y a mí yo estaba allá y ahí estaban todos y era como que yo distraía todo, cachai porque independiente de cómo me vestía, o los cuadernos, independiente de los útiles  que yo  llevaba era cosa como que, no sé.”
“Es que igual pensaba como mina po´h cachai, porque eh…. A ver el tema de que…. el tema de los bailes, el tema de ser muy ordenada, muy limpia y siempre las minas van a ser ordenadas cachai.”
“Exacto. Ser distinta en el tema de bailar, en el tema de ser ordenada en el curso, de los cuadernos, que por decir no tenían que ir así como los hombres, lo… bueno siempre hay cachao’  que siempre los hombres llevan los cuadernos así como sean, yo no. Tenían que tener la buena letra, el cuaderno subrayado con ciertos colores  y era así como muy cachai…era distinto. En eso no más yo me sentía que me podía ir pa’ allá (tiene relación con un gesto realizado durante la entrevista que hace alusión al grupo de las mujeres), pero en el tema de que jugar a la pelota el tema de no tanto juego de hombre no estaba mucho ahí, estaba solamente haciendo barra no estaba así como aportando o ayudando.”
 “De conversar y dando cachai, porque igual el que, haber…. en el tema de la sala por decir, yo me sentaba siempre atrás y el profesor siempre me tenía que sentar adelante, porque atrás yo era la atracción.”
 “No, yo solo como Ricardo. Porque igual así como que Ricardo acá, Ricardo acá que tenía que estar en todas nada más. Aunque nunca tampoco…igual a veces yo pienso de que  cuando uno es florerito de mesa, es porque dicen que va a salir cola, pero no era eso cachai, porque esas son las palabras que ellos usan, en esos tiempos no era porque yo estaba en baile, en las actividades del colegio, el aseo de la casa, en los aseos de mis amigos era todo como así como…”
Aún no apareciendo en la relato de Daniela el colegio como algo amenazante, hay un temprano abandono del éste, el cual respondería a problemas económicos en su familia que la impulsaron a comenzar a trabajar. No obstante lo anterior, es posible ver en ello además una búsqueda de independencia que le posibilite  experimentar de manera más libre sus vivencias.
“Y yo vi ese tema dije yo puta, y más que repetí el curso de…el segundo medio dije yo puta,  y ellos me decían “no, tení que seguir y seguir” aunque, porque igual era tanto el tema que tenía en la cabeza que dije igual yo no voy a poder seguir estudiando, el tema en la cabeza económico, no me gustaba el tema económico, eh independiente de que quería ser, porque a las finales de gay o como  traves igual iba a pasarlo bien. El tema era económico y el tema de casa. Lo que pasa es que en mi casa vi tanto, vi que no había ningún mueble, vi que no había nada, vi que no, no, no quería ver más  ese tema, vi que mi papá no me daba ni  uno cachai, ni siquiera pa’ comprarme una polera y ni menos los estudios yo dije no po´h, si repetí y ellos quieren que estudie yo dije no, yo les dije no, no voy a estudiar, gracias por todo lo que ustedes me dieron pero yo voy a trabajar, y yo hacía eso, les daba, yo trabajaba y el sueldo se los pasaba a ellos cachai aunque…”pero tení que estudiar con esta plata”, no, yo no quiero estudiar, quiero dejárselas a ustedes y ustedes harán… les llevaba la mercadería les pasaba la plata, porque yo en esa casa yo comía, en mi casa solamente  dormía nada más, yo en mi casa no daba ni un peso. Les pasaba la plata cachai y ellos me decían, “no es que tení que estudiar, estudiar “y ya me tenían tanto que les dije ya voy a estudiar, voy a estudiar en la noche. Después el turno del trabajo me lo alargaron tanto también que empecé a ganar un poco más, porque el jefe también tenía tanta confianza en mí que tuve que llegar a las 6 de la mañana y salir a las 10 de la noche porque era confianza y era un poco más de plata y yo veía que igual tenía…que era pucha cargo y cuando tú vei que tú jefe o la persona con la que tú estái trabajando confía en ti pucha yo dije voy a trabajar entonces y si me va a servir, pero tení que estudiar entonces, hasta el jefe me decía tení que estudiar. Ya voy a estudiar y terminaba el turno a las 9 de la noche y a las 10 llegaba al tema del colegio después dije no, ya no doy más pa’ estudiar, menos pa’ trabajar y estudiar porque yo llegaba a las 3 de la mañana del colegio porque no vivía na’ cerca, el colegio no era na’ cerca donde estudiaba, el tema de locomoción, y todo ese cuento preferí no dejar….después dije yo no voy a estudiar más… y si voy a trabajar y darle todo lo que a ellos me dieron y esforzarme en trabajar.”
“De los 14 años. Igual independiente yo estaba después trabajando, ya me desligué del tema de la familia, de los amigos, yo dije ¿qué me está pasando?, tengo que cambiar.”
“Exacto. Nunca, nunca, pucha nunca independiente con mi papá no más me decía,  pero cachai igual así como que no… hasta cierta edad yo dije el me va a dejar de comer no más, me va a dar…me va  a dejar de dar de comer nada más hasta cierta edad, y que fueron hasta  los 14 años, menos yo cacho.”
 “No, ahí estaba estudiando de noche también, hacía nocturno también, y…… pero igual así como  me costó (…)”
“Mi papá dijo vas a tener que ver el tema de los estudios y yo le dije cómo, si tú nunca me has pagado a mí el tema de los estudios, y vi que después, cuando yo vi que tenía que tener plata o seguir estudiando  y no ser más parte abusando de las personas que me estaban pagando”
En el colegio se generan los primeros contactos homosexuales, frente a los cuales se sitúa en un rol más bien pasivo, el cual marcará la dinámica que se dará en sus futuras relaciones sexuales y de pareja.  Ella será protegida por los hombres, sus compañeros, y por ella se generaban disputas entre éstos, eligiendo al macho más fuerte para estar con ella.
“(…) conocí a mi pareja ahí, cuando una vez mi compañero de casino y después con los otros chicos de ahí con mi pareja que estuve nueve años, se pusieron a pelaer por mí (…)”
“Los dos roles. Siempre los dos roles, ninguno así como…y hasta el día de hoy, siempre juego el masculino y el femenino, igual el activo y pasivo por decir, pero, me gustaba jugar más al tema de pasivo, así como ser la loca más loca y todo el cuento (…)”
“Interés mío de por decir yo tengo que ser la mujer cachai, así como yo tengo que ser la mujer, no él que sea la mujer, siendo que yo a él lo veo como un hombre (…) y cuando a veces te decía yo me doy vuelta igual te pasaba así como que onda cachai (…)”
Durante la etapa escolar mantiene una relación con una compañera, que da cuenta de lo complejo que resultaba para ella no responder a las expectativas del medio, por cuanto reconoce que era sólo por aparentar.
 “Siempre. Gracias a Dios siempre. Sabí que nunca pase esa etapa como de que “ay por maricón te voy a pegar”. No, al contrario. El que me tocaba a mí se tenía que meter primero con el otro. Aunque igual yo no quería que el otro se metiera porque el problema era mío con él cachai, pero el chico que….a mí nadie me tenía que tocar por decir. El que me tocaba tenía que vérselas con los demás. Era por decir la atracción del  tema de amigos, no sé pero era …yo única cachai, nunca yo he dicho es como que uno lo quiera hacer sentir, ¡ay porque yo soy la mujer ustedes no me tienen que tocar!.  Gracias a  Dios nunca pensé o nunca pensaron eso tampoco mis amigos y mis entre comillas cachai el tema sexo  también estaban como que “tú soy tú y nadie más te tiene que tocar” y por decir yo en la básica y en la media igual tuvieron peleas en el tema de que “no po´h si yo me metí con ella o con él  vos no tení  porque meterte con él”, así como cachai, “es mío”,  era una cosa que yo tampoco puedo creer.”
“(…) pero de los amigos así como, nunca pasó nada más que tocarnos no más cachai. Pero esa esos toqueteos que eran igual así como…. en la mente, o en  no sé donde, pero quedan igual así como…. me hubiese gustado que hubiese pasado algo más, pero él nunca pensó así como… porque al final siendo sincera en mi cama igual pasaron hartos chicos pero no así como estar tocándose, “ay ya, ya vámonos a mi casa hacemos las tareas” porque yo esa era la idea mía, de llevarlos a mi casa y hacer las tareas, de estudiar y todo ese cuento, pasarlo así como entretenido, pero nada más (…)”
“Pero igual lo pasaba bien, en el sentido de que estar con la chica esta que te decía duramos como 5 años, no po´h, si po´h, de sexto como hasta primero medio. Un día yo le dije que va a ser de mí y de ti cachai porque al final ya cuando salgamos de octavo, ya no nos vamos a ver, pero igual después llegamos al mismo colegio en primero medio, después seguimos buscándonos de nuevo, pero era yo  para mí era yo parentar que yo estaba con una mina, al final hoy en día después igual sigue buscando.”
Daniela señala que en el colegio estaba en todas, participaba tanto de las actividades que estaban pensadas para los hombres, por ejemplo jugar a la pelota, como aquellas destinadas a las mujeres, bailar. Ella no se excluía de ninguno de los grupos, así como tampoco lo hacían sus compañeros.
“(risas) Exacto. Eh…independiente de que me decían “no vo’ no, porque soy  maricón tal por cual”, no. Nunca me decían eso, al contrario cachai, me decían  no si él,  él  bueno, mi nombre es Ricardo cachai, no si el Richi va a estar con nosotros aunque no toque la pelota, pero va a estar con nosotros igual, bueno al final porque igual jugaba  a la pelota, ni tocaba la pelota cachai, yo dije me pongo al arco aunque sea pero…pero era, lo pasaba igual como divertido, jugaba y nunca pescaba la pelota ni la tocaba cachai, pero cuando me llamaban…”
Desde sus profesores recuerda una relación de validación y respeto y un reconocimiento de su diferencia, de un proceso que era vivido de manera distinta a sus pares y que hoy se grafica en la Daniela.
“De recordarme así muy poco pero nunca me lo dijeron “vos no podí hacerlo  porque soy maricón”. No, al contrario, pucha me decían “lo que salga, salga no más porque si a ti te gusta, bienvenido sea no más”, pero  no porque vai a bailar vas a ser un maricón. Pero hasta el día de hoy por decir, los profesores que yo de la básica que igual en una de las ocasiones igual lo habrán dicho y que ahora me ven, puta igual como que ahora sí están contentos, porque  igual así como que independiente de que haya estado en todo en el colegio, me dicen “me debo imaginar que ahora tú estai en todas”, si po´h, así como tú me ves estoy en todas, estoy luchando por mis compañeras, estoy luchando por algo que yo quiero y por la discriminación, así como “me alegro, porque es a lo mejor algo que tú buscaste y trataste de conseguir”, no porque pucha el maricón y vai a ser aquí, no al contrario(…)”
 “Claro, esas cosas, y por decir y el que bailaba era el más maricón por decir, pero yo no po´h, yo era la líder también del baile, el profesor si  decía “Ricardo mañana va a estar a cargo  porque mañana no puedo venir yo”, el profe decía eso, “ya y ustedes hacen esto y esto” cachai, era así como que hasta el profe tenía harta confianza en la persona  y en mí siempre hubo eso de que hasta el profe, hasta el profe confía, nunca paso eso de que porque es hombre, no, al contrario, siempre hubo confianza en el tema del baile, eh  de la banda pero estaba en todas, en todas, en todas.”





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